miércoles, septiembre 22, 2010
DOS
Es casi como un antes y un despúes. Cuando era una beba y ahora que es ya una niñita.
Mi hija cumplió 2 años.Y en estos dos años que pasaron de dar la teta, nestún, papillas, llantos, pañales etc etc, se viene la mirada del mundo desde otro perspectiva más allá de sus 91 cm de altura.
Empezar de a poco a controlar y dejar los pañales, dejar la cuna, dejar de a poco de usar la silla que parecia tann alta para comer, aprender más palabras, sacar los barrotes de la cuna...
Y nada empieza a pasar de un momento para otro, en este proceso que es crecer, los cambios se van dando paulatinamente. El descubrimiento de tantas otras cosas va fluyendo, lento pero sin parar.
Estar ahí cerca, como mamá acompañando con el cuerpo y con el alma, permitiendo y dejando que va creciendo, disfrutando que va creciendo...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

2 comentarios:
No hay nada más difícil que aceptar que están creciendo.
Todo un tema...poder acompañarlos en su crecimiento y sentirnos movilizadas por el mismo.
Creo que compartir estas cosas de "mamás" ayudan para vivirlo mejor.
Un abrazo!!!
Publicar un comentario